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martes, 8 de febrero de 2011

Julio Verne, el maestro de todos los exploradores

-Qué gran libro se podría escribir con lo que se sabe.
-¡Otro mucho mayor se escribiría con lo que no se sabe!
La isla misteriosa

Gracias a Google, esta mañana he podido ver en mi página de inicio una serie de ojos de buey en ella, y cuando he indagado la razón del diseño, he descubierto que tal día como hoy, hace 183 años, nacía alguien que me hizo más feliz la infancia (que narices, y todo el tiempo, hasta hoy, y lo que me quede) y sin el cual, creo que no exagero, mi vida hubiera sido distinta, peor, menos libre, con menos imaginación...¡no hubiera querido ser un explorador hacia lo desconocido! xD

Desde su sillón y su escritorio pequeñoburgués la fuerza de su imaginación creo las más grandes aventuras, narradas con la verosimilitud y el detalle de quien cuenta algo cotidiano, como si no fabulara, como si explicara lo ya sabido. Quiso ser dramaturgo, estudió leyes para ganarse la vida, pero las bibliotecas eran su inclinación, así que en ellas pasaba los días, apenas sin comer, soñando, alternando su entusiasmo por el avance científico con el pesimismo por la naturaleza humana (en París en el Siglo XX muestra una sociedad obsesionada con el dinero...y la gente no es feliz), no tuvo una vida familiar feliz, escribió, escribió y escribió...y dejó unos cuantos tesoros que hoy me he puesto a rememorar.

Ni siquiera recuerdo cual fue el primer libro que cayó en mis manos. Lo único que alcanzó a saber es que me entusiasmaba todo lo que venía con su nombre en la portada, así que los regalos habituales en forma de libro solían ser suyos. Y muchos años después y a kilómetros de su escritorio, desde la cama de mi habitación entraba el frío siberiano o el tórrido calor de África, la humedad de los oceanos, la penumbra en las cuevas que conducen al centro de la tierra, los misteriosos rumores de islas desiertas, el estruendo de proyectiles hacia la luna, los sonidos metálicos de las paladas al retirar la nieve buscando una esfinge entre hielos, el pavoroso silencio entre las nubes de tormenta que amenazan el faro del fin del mundo, las olas tranquilas lamiendo la playa más hermosa que circunscriben unas palmeras mientras la mitad de un enorme sol naranja se hunde en el fondo del mar y disfruto dos años de vacaciones con mis amigos, sintiendo el viento moviendo el globo a través de 5 semanas que fueron unas pocas horas de ávida lectura, midiendo el arco meridiano de parajes inexplorados y peligros desconocidos, o por supuesto, viajando a través de mundo a la mayor velocidad posible para ganar una apuesta y la posibilidad de una gran aventura. Y todo esto sólo es una pequeña muestra...

Creo que su esfuerzo por ser absolutamente legible, y someter su fantasía a las reglas de lo posible, su conversión de lo extraordinario en algo casi común permiten a los lectores imaginar con exactitud las más fantásticas aventuras, personajes, emociones. Sabemos que no es la vida, pero de alguna manera, esos impulsos hacia la aventura son parte de la vida y acompañamos de manera invisible y entusiasta a los protagonistas (creo que soy capaz de recordar mi habitación convertida en un camarote del Nautilus).

Y por ir acabando este breve homenaje sin demasiada pretensión más allá de volver a ser feliz recordando los buenos ratos que sus creaciones me brindaron, opino que es un grandísimo escritor al que le ha perjudicado su sencillez, su falta de oscuridad y su carácter de lectura para niños y jóvenes principalmente. Pero ocurre siempre, los mayores nunca saben lo que se pierden...así que la invitación a entrar en un mundo mejor, noble y honesto, que no existe fuera de las páginas de los libros, pero que por eso mismo se convierte en invitación irresistible, cuando las páginas se iluminan y desprenden un olor a desierto o a tempestad, suenan los fenómenos de la naturaleza o ingenios que un ser humano supo imaginar y otro crear, y los ojos se posan en las primeras palabras que formarán un raíl por el que los ojos verán miles de maravillas y el cerebro y el corazón se alegrarán.

Este post ha sido más largo de lo que debiera haber sido (tengo una buena excusa: el entusiasmo), pero se puede resumir facílmente; gracias por tanta felicidad, señor Julio Verne.


Más adelante, Miguel Strogoff llegó a una alta situación en el Imperio. Pero no es la historia de sus éxitos, sino la de sus sufrimientos, la que merecía ser contada.

sábado, 30 de enero de 2010

El bibliotecario, o mi peor peli favorita (una recomendación)


http://www.youtube.com/watch?v=aJzDW5FlsME (así comienzan las grandes aventuras, claro que sí)



Existen divertimentos pasajeros y ligeros que nos acaban dejando un sabor de boca tan bueno que les perdonamos todo defecto, como a las personas a las que queremos. Libros, series películas, programas de la tele, equipos de fútbol, políticos (espera, estos no), pasatiempos de cualquier tipo que transmiten tanta jovialidad y vida que, comparadas con las ellas, las obras de arte más sobrecogedoras y serias en sus museos y pedestales parecen exactamente eso: anodinas obras de arte que sobrecogen nuestra razón pero muchas veces no son capaces de conquistarnos.

Y como me he acordado de una de esas hermanas pobres que al final resultan más guapas que cualquiera, y además ando en plena crisis bloguil, pues os la recomiendo. ¡Y además es trilogía!, que parece que le da más empaque. Se trata de 3 películas para televisión con un héroe común: un bibliotecario, el primo chungo y entrañable de Indy.

Bueno, a la historia: El bibliotecario es un puesto de trabajo apetecido por una inmensa cola de postulantes, que quieren un trabajo estable y tranquilo, se supone. Entre ellos, un joven expulsado de su trigésimo-no-sé-cuanta carrera, después de que un profesor le recomiende salir más a la vida, entre las súplicas de Carsen, que además, al llegar a casa asiste al enésimo intento de su madre por buscarle una novia. Así que cuando recibe la notificación de una entrevista de trabajo y es elegido se tranquiliza un poco...lo suficiente hasta conocer su trabajo, tan apasionante como peligroso, forma parte de la estirpe de LOOS BIBLIOTECAAAARIOSSS, que desde antaño lleva luchando por proteger los tesoros de la humanidad contra sociedades secretas cuyos nombres son formados por un animal malrollero y una característica amenazante (la alianza del escorpión, la hermandad del tigre, los chungos del puercoespín, etc...). Y él que pensaba que ba a imprimir tejuelos y a llevar libros en esas estanterías con ruedas. La vida siempre guarda sorpresas maravillosas, aunque pocas veces e permite pasar un rato dentro del arca de Noé, o abrir sólo un poquito de la Caja de Pandora (teniendo mucho cuidado, obviamente). O entrenarte contra Excalibur, y convertirla en una especie de mascota.



En la biblioteca están la antedicha Excalibur, que tiene vida propia pero no habla, la Caja de Pandora, el Arca de Noé, el Arca de la Alianza, en fin...miles de reliquias, objetos de poder, y entre todos ellos, la lanza del destino, la que atravesó el pecho de Cristo, y que es robada por la gente está del escorpión. Así que al bibliotecario le toca salir a recuperarla, entre decoados de cartón piedras, efectos especiales absurdos y diversión genuina, recorre selvas, se tira por cascadas, visita templos, engaña a malos, es ridiculizado por su compañera, es confundido con un superhombre por su rival, se esconde, aparece, demuestra unos conocimientos apabullantes, demuestra una torpeza genial, se va encontrando...y uno como espectador se encentra atrapado por esa diversión menor, pero tan agradable y risueña.



Con las siguientes aventuras, se nota al Bibliotecario más seguro de sí mismo, un poco estresado porque los malos siempre están al acecho y él tampoco es que deje de despistarse. Así que necesita alguien al lado que le ayude un poco, porque si no, mal ibamos. Lanzas del destino, cálices de Judas, piedras filosofales, mapas del templo de Salomón, y de sus minas, y muchas cosas más... todo el pastiche aparece revuelto y sin mucha coherencia, pero con un humor y una falta tan absoluta de pretensiones, que se hace una experiencia bien grata. La sencillez de la historia, que exige la complicidad del espectador desde el primer instante, la caracterización de un personaje tan grande como el de Flynn Carsen, tan perdido y tan lleno de virtudes ocultas, tan freak y tan desconocido para sí mismo, el humor, la excelente actuación de Noah Wyle... todos son buenos motivos para decir que es mi serie de malas películas favoritas (aunque pensádolo mejor, quiza no sea mala, sólo que parece un poquillo cutre,...o puede que sea mala, sí, sin más. No me importa).

Así que ya sabeís: si algún día estaís tirados en el sofá sin que os apetezca hacer mucho, buscando algo entretenido sin más, esta puede ser una buena opción. La manera en que las consigaís es cosa vuestra, y no digo más


;)

;)

;)

que las paredes oyen...


Tendreís persecuciones, alguna explosión, algún diálogo memorable (perdonareís que no los repita, es que pierden al escribirse...), y una recompensa al hecho de dejarse atrapar por una historia que no aspira a ofrecer nada más que diversión y alegría. Y eso es muy grande. La magia de la imaginación es extraña, suple cualquier decorado realizado sin dinero o torpemente por el más suntuoso y detallado que pudiere hacerse, y siempre pasa por encima.

Los trailer de las películas (como el anterior enlace, todo en inglés, no encontré en español):



http://www.youtube.com/watch?v=mWi0TV2mts8


http://www.youtube.com/watch?v=YHsqslpgRSw


http://www.youtube.com/watch?v=OUt_7sI7Tx0


No cobro comisión, quizá debiera. Bueno, cuando a alguien la gusta algo, trata de compartirlo, así que si alguien la acaba viendo y le acaba gustando, me alegraré bastante. Lo mantendré como una modesta esperanza.