sábado, 30 de julio de 2011

100 sonetos (de momento, uno)

Situación: 2 niños en un sofá, voz en off de "Como conocí a vuestra madre y como tragué y segregué toneladas de azúcar mientras tanto".

Chicos, es imprescindible que desde que tengaís 16 o 17 años lleveís siempre un soneto vuestro en un papel arrugado en vustro bolsillo. Que sois del país de Lope y Quevedo, por Dios. Venga, coged lapiz y goma de borrar y al lío, que pa luego es tarde.

Quiero acabar Julio con un soneto de calidad, así que me he inventado una situación hipotética, por si resulta ser pésimo aducir que lo hacía obligado. Que astucia. Allá voy, que el arte es largo y la vida breve...ejem, ejem...me imagino en un salón de ladrillos lleno de culturetas donde cada cual improvisa lo que quiera, salgo, ajusto el micro y...carraspeo, probando, probandooo





FRÁGIL

Los precisos triángulos en la arena
de Siracusa. La cantarina fuente,
el eco entre las ramas de un torrente,
la mueca irreverente de la pena.

Esas sombras y gozos de repente
que alimentan el alma de la fiera
o a veces aligeran su cadena
de temor y de temblores fuertes.

Procura que tu acogedora nave
no caiga en esos fuegos de tormenta
ni encalle entre las horas desatentas.

Recuerda siempre en el instante clave
todo aquello que te aferra al mundo
y puede terminar en un segundo.




Bueno, pues quedan noventa y nueve. Se aceptan donaciones, o sugerencias para mejorarlos, pero sin prisa... Ha sido divertido :)




jueves, 21 de julio de 2011

Risa, culpa y memoria. El baile de la muerte.

75 años ya. La memoria es dúctil como el cobre, y poliédrica como las figuras fugaces de un caleidoscopio, así que las discusiones pueden ser interminables. Así que uno también se cansa de la Guerra Civil. Pero sigo radicalmente en contra de las santificaciones de hechos históricos, por muy meritorios que fuesen,y de los argumentos que dicen que eso ya está olvidado. Como si la amnesia consciente y la pretensión de ignorancia del pasado fueran mejor camino para atajar conflictos futuros que la lucidez y el intento de aprender que la historia nos ofrece. Además, soy de los que opina que es imposible escapar a ella y que va en nuestros huesos, así que no queda otra. Eso sí, si de lo que se trata es de crear frustraciones colectivas para rentabilizarlas cada elección, conmigo que no cuenten. Es sólo una discusión acerca de fantasmas y tragedia, pero nadie puede vivir un presente ni aspirar a un futuro si no se libera de las angustias pasadas. Catarsis, y esas cosas. Así es como...¿pienso? casi mejor digo siento, como una cuerda de silenciosos unidos por un secreto terrible que no pueden dejar atrás por más que corran, pero nunca se atreven a enfrentarse a los sonidos sordos que llegan a sus espaldas.

En un libro muy interesante, "El precio de la culpa" Ian Buruma examina la manera de enfrentarse a su pasado por parte de Japón y Alemania, esos paises que enloquecieron de manera distinta a España. Y mientras lo leía pensaba, necesitamos algo así, saber, comprender, ser conscientes. Mientras tanto, la vida sigue alrededor, y el sol agrieta esta atormentada tierraque guarda heridas que aún duelen. Y en serio, no simpatizo con los oportunistas ni los cantamañanas, tampoco. Es sólo que la muerte fue una maestra española de ojos de odio y fuego...

Esta entrada no tiene ningún significado, sólo quería escribir algo, por no perder la costumbre. Pero cedo la palabra...

FUGA DE LA MUERTE(Todesfuge)

Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire, no se yace estrechamente en él

Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe y oscurece en Alemania, tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan
las estrellas, silba a sus mastines
silba a sus judíos y hace cavar una tumba en la tierra
ordena: tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire
no se yace estrechamente en él

Grita, cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad, sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande, sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte
la muerte es un maestro venido de Alemania

grita, sonad con más tristeza sombríos violines
y subiréis como humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes, no se yace estrechamente allí

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro
venido de Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana
bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión acierta
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines, nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña
la muerte es un maestro venido de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita


Paul Celan


Desde unas vacaciones semiaisladas pero gratas, con mis mejores deseos para todos :)

viernes, 1 de julio de 2011

Canciones para la BSO de una vida (Track 4, Man in black)

Empieza Julio, y entre calores y horrores, esperanzas y remembranzas, y ya paro, siempre es refrescante seguir oyendo canciones que hacía tiempo que no disfrutábamos. En esta ocasión, tras la canción ligera y arrulladora sobre la Atlántida, quiero poner la llamada a las armas (metafóricamente hablando) de un profeta que dice que va a vestir el negro, como los integrantes de la Guardia de la noche que protegen el muro y Poniente... (frikez 1... ;PP)



Es una historia de alguien que llegó de lejos con su guitarra para ganarse la vida tocando en posadas y tabernas, buscando viajes en las gasolineras en medio de ninguna parte y estremeciendo a quienes lo oían, para marcharse a la mañana siguiente. Una voz que venía de alguna fuente de la noche para derramar sabiduría y pasión honesta y que intentaba cambiar tu vida, no el mundo, pero para acabar cambiando el mundo. Esa noche llegó, cantó y se fue. Pero sus palabras y preguntas aún resuenan en los muros del tiempo. Y sin más preámbulos rimbombantes, con ustedes el hombre de negro, el imprescindible Johnny Cash.





Así que acabo esta entrada con otro texto que me parece que está bastante emparentado con esa gran canción, y os digo hasta pronto y que vaya todo bien. ¡Hasta pronto, que vaya todo bien! :D

MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA - Bertolt Brecht

Ya sé que sólo agrada
quien es feliz. Su voz
se escucha con gusto. Es hermoso su rostro.

El árbol deforme del patio
denuncia el terreno malo, pero
la gente que pasa le llama deforme
con razón.

Las barcas verdes y las velas alegres de Sund
no las veo. De todas las cosas,
sólo veo la gigantesca red del pescador.

¿Por qué sólo hablo
de que la campesina de cuarenta años anda encorvada?
Los pechos de las muchachas
son cálidos como antes.

En mi canción, una rima
parecería casi una insolencia.

En mí combaten
el entusiasmo por el manzano en flor
y el horror por los discursos del pintor de brocha gorda.
Pero sólo esto último
me impulsa a escribir


Empezad bien Julio ;)

martes, 21 de junio de 2011

Parte cuatro del relato sin nombre y sin dirección...la visita

El vuelo, una danza ralentizada entre globos de luz azul que cambiaban su posición perezosamente, llegaba a su escala, reptando a través del vacío hueco de la región en que había nacido. La Dirección General había solicitado explicaciones acerca de su sector de explotación y cierto "errático comportamiento", así que los ojos brillantes y enrojecidos del conserje tras recibir la carta del subdirector del sector le habían hecho llegar, temblando, la carta. El papel resultaba un signo de poder ancestral y temible en un tiempo en el que todo el Universo conocido (una expresión rimbombante y falsa que designaba una extensión ínfima habitada) podía comunicarse en breves periodos de tiempo a través de sofisticada tecnología.

Antes de seguir su viaje hacia la Central de la Compañía quiso desvíarse hacia un minúsculo planeta decadente y siempre moribundo en el que su pasado había jugado y atrapado parte de su destino, entre el hielo que cubría la superficie desolada, y cuya visión le provocaba sentir punzadas de frío ardiente, las quemaduras de los viejos sueños que no se cumplieron. El territorio donde vivía su hermano, donde una vez lejana unos padres le escondieron algunas verdades inamovibles de la vida para que fuese feliz. El transporte avanzaba entre picos helados y silencio.

Todos los nucleos habitados prosperaban (más bien, languidecían)bajo una cúpula climática que compensaba la extrema situación exterior. Una red de túneles subterráneos permitía viajar con mayor seguridad y premura. Pero esa vez quería volver a ver el rostro helado e inmutable de su hogar, él, que siempre negó tenerlo. El impulso creador que una vez hizo de él la cuna de innumerables sabios y descubridores había cesado con el tiempo y la inercia de la apatía. Las multibibliotecas de distintos soportes se quebraban entre el acoso helado, y los anaqueles crujían, único sonido que nadie oiría entre intervalos de siglos de silencio. En la época en que el caos se apoderaba de los Sistemas, y aún tiempo después, muchos buscaron ejemplo en los días antiguos, cuando las personas elegían el camino del retiro en monasterios. Y lo siguieron, a su manera nueva. Familias enteras eligieron esa vida de retiro y convivencia sosegada y renuente al devenir externo, en distintos planetas, pero nunca de forma tan arrebatada como allí. Su hermano mismo acudió a un de estos recintos aislados del planeta, el Sistema, todo el Universo. Y sus padres lo siguieron a esos recintos de sabiduría antigua y que él creía falsa y arcaica, pero que contenía todas las mentalidades y formas de ver la vida que se pudieran imaginar. Todo punto de vista es la visión desde un punto, recordó, y se sorprendió de que diversos recuerdos gratos le acompañasen al son de esa frase, mientras la cúpula refulgía a lo lejos. Durmió un poco.

Las ciudades monacales eran una intención imposible de renuncia y lucidez en medio de una explosión insoslayable de fragor y odio, vanidad y lucha, la dinámica del vivir, creía. Seguían susbsitiendo entre rituales y cierta mentalidad, más implícita que reglada, exigida por los tiempos en los que el movimiento se hizo popular. Austeridad, renuncia, frugalidad, ideología del abandono de uno mismo y su realidad. G pensaba que creían en sisnsentidos, pero si él eligiese un sinsentido para dedicar su vida, quizá fuese ese, podía llegar a admitir. Pero huyó de ello y sus costumbres y leyes, controles de acceso,comunidad asfixiante y sentimientos juveniles (a veces, se sentía viejo) que se perdieron como una fruta podrida tras caer del árbol protector.

Imaginaba ahora, antes de acercarse a los controles, una ciudad soleada y de temperatura agradable, bajo el amable control de los ingenieros climáticos, de ritmo pausado, fraternidad y donde la gente podría ser razonablemente feliz. Definitivamente, era otro. Cuando acabó de poner en orden sus documentos tras la inspección, atravesó la puerta, encontró la despreocupada sonrisa de su hermano. No había cambiado mucho. Caminó hacia él, y también se notó sonriendo.

Siento no poder publicar ni leer algunos blogs con más asiduidad, estoy en una aventura laboral, y bueno, acabao xD Así que intentaré pasarme por vuestras casas lo más y mejor que pueda, gracias a los que leaís, :)

lunes, 13 de junio de 2011

Sitios donde viviría, gente que hubiera querido conocer (y cuatro)

Fui al bosque por que quería vivir deliberadamente. Quería vivir profundamente y sacarle el jugo a la vida… Para frenar todo lo que no fuera vida, y no darme cuenta en el momento de mi muerte que no había vivido

Henry D. Thoreau

Hay quien ha querido saber por qué vivir rodeados de gente, esos rostros hostiles o indiferentes que a veces nos acechan o nos muestran su molestia en las mañanas de niebla. Y para ello ha buscado en su soledad transitoria el sentido de su vida. Sólo un Dios o una bestia pueden vivir solos para siempre. Pero a veces la soledad es una buena amiga y un gran bien, a sorbos. El humo y el sonido de la ciudad no dejan levantar el vuelo y entre papeles y mentiras de la comunidad que fue construida para cooperar en la felicidad de sus miembros y se ha convertido en puro estado del malestar podrido por quienes no tienen ojos para otra cosa que el asqueroso dinero, a veces un bosque, puede ser el único refugio. Al menos, el tiempo en el que las cuentas permitan que siga existiendo. Así que es un buen momento para recordar Walden.

Henry David Toureau, padre de la teoría de la desobediencia civil y auténtico libertario, quiso encontrar el por qué de su vida con los otros, y para preguntárselo, eligió vivir solo durante una temporada. Creía que la esencia del hombre libre era la vida en la naturaleza, que la sociedad industrial cortaba sus alas, le hacía olvidar sus orígenes y negaba su esencia y su posibilidad de elevación espiritual. Construyó una cabaña a las orillas del lago Walden, aprendió a escuchar los sonidos del bosque, recogió y pescó su comida, recibió a los amigos que se interesaban por su experiencia y buscó la verdad. Cabe suponer que fue feliz. Después volvió a sus semejantes, seguramente siendo otro. Y nos dejó escritas sus experiencias y reflexiones. Y en verdad os digo, amigos, creo que no hay nadie que no quisiera tener un Walden para una época... Uno de mis sueños más recurrentes es construir mi propia cabaña y poder vivir durante épocas en ella, solo o bien acompañado ;P ...y luego volver a la civilización, tan estresante y olvidada de las verdaderas necesidades humanas. Con todos vosotros, el lago Walden...







En cuanto a la gente que me gustaría conocer, aparte del gran Thoreau, elijo en esta entrada a otro humanista, pero con un fin más desdichado. Amigo de Erasmo de Rotterdam e ilustrado, William Tyndale quería que la gente privada de educación y mantenida en el fanatismo para su manipulación y desdicha, pudiera conocer aquello de lo que se le hablaba y era la justificación de sus vidas. Así que abordó un trabajo peligroso, traducir el Nuevo Testamento al inglés, como John Wyclif había hecho antes con la Vulgata latina, convirtiéndose en un hereje que fue perseguido y libró la muerte por su edad y amigos poderosos. Tyndale compartía sus críticas a la superstición e ignorancia del clero, que mantenía en esas ideas erradas y esa fe simple al pueblo, y quiso que el chico que guía el arado pudiera conocer las Escrituras por sí mismo, sin intermediarios en el conocimiento ni la interpretación. Así que envió su solicitud al Obispo de Londres, que no respondió. Tyndale comprendió que sólo podría llevar a cabo su labor fuera de Inglaterra, de donde marchó y ya nunca volvería.

Vigilado al principio, perseguido ferozmente luego, acomete su labor y encuentra algunas imprentas donde clandestinamente formaría ejemplares enviados a Inglaterra, mientras en otras los enviados del rey Enrique VIII logran prohibir la ayuda al fugitivo, cuyos libros son interceptados y quemados en Inglaterra si se descubren, aunque es razonable pensar que tuvieron una cierta difusión, peligrosa y mínima. Para entonces, el ingenuo Tyndale ya era un hombre condenado. Cuando pensaba que la persecución había remitido, un agente inglés gana su confianza y lo traiciona, es encarcelado, condenado por herejía, estrangulado y quemado cerca de Bruselas. El Papa, complacido, otorgó por este hecho a Enrique VIII el título de "Defensor de la Fe" (una ironía como no se ha visto luego igual...) Y décadas más tarde, la versión de Tyndale fue ampliamente reconocida y recogida en la Biblia del Rey Jaime. Siempre hay algo que puede sobrevivirnos, si nos dedicamos a ello con pasión y tesón, supongo.


El camino no elegido

Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
Y apenado por no poder tomar los dos
Siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
Mirando uno de ellos tan lejos como pude,
Hasta donde se perdía en la espesura;

Entonces tomé el otro, imparcialmente,
Y habiendo tenido quizás la elección acertada,
Pues era tupido y requería uso;
Aunque en cuanto a lo que vi allí
Hubiera elegido cualquiera de los dos.

Y ambos esa mañana yacían igualmente,
¡Oh, había guardado aquel primero para otro día!
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
Dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.

Debo estar diciendo esto con un suspiro
De aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
Yo tomé el menos transitado,
Y eso hizo toda la diferencia.


Robert Frost