jueves, 27 de septiembre de 2012
Tempestad sobre los infinitos días. Un intento de crítica musical
Antes de Bob
no me preocupaba del tiempo, ni vestía mis sueños
en la ciudad maldita y desierta:
ellos se desvanecían a golpes de calor,
y se cuarteaban como las tierras yermas
Antes confiaba
en la venida de mi propio reino como un don
Y entonces, la luz cubriría las manchas de sangre
en callejones perdidos de desolación.
Me miraste; había hielo en tus ojos
el predicador se empapaba bajo la lluvia
Segismundo soñaba con las estrellas de la moda
el cortejo ceremonial pasó veloz
y sólo quedó una estela de palabras turbias
La sirena del barco sonó
los tahúres corrieron a sus puestos de proa.
Bajo los cuadros de emperadores antiguos
sus mujeres llenaban de lágrimas sus copas rotas
Antes de que la tormenta
se desatara sobre los trigales y los años polvorientos
alguien afinó su guitarra, como un rifle silbó.
Camino de la aurora, el murmullo del río le hablaba
y cavilaba sobre el juicio de Dios
El ¡trigésimoquinto! disco de estudio de Bob Dylan (¿quién es Dylan? es simplemente una manifestación hecha verso, voz, melodía acerca de cada sentimiento humano en este confuso planeta, un artista que ha llegado a tal dimensión que cada uno se forma la imagen que quiere acerca de él. y está bien así) se llama Tempestad. y es otra vuelta de tuerca en la carrera de un mito que a estas alturas de su tiempo, aspira a hacer algunas buenas canciones más. Su nuevo trabajo sigue una senda conocida, un interés en investigar esas músicas populares norteamericanas, cuya transmisión eficaz y sensible de la mitología de una nación culturalmente hegemónica hoy todos reconocemos, y a su vez tratar temas universales a través de letras brillantes y certeras.
Según el propio Bob, la intención de Tempest era crear un disco religioso. Su feísima portada quizá dé fe de ello, acercándose al engendro de Shot of love. Afortunadamente, el contenido sobrepasa ampliamente las expectativas. Dylan tiene una gran virtud como músico: le gusta la música (sí, los dylanianos encontramos innumerables ocasiones para ensalzar a nuestro ídolo al límite de lo ridículo...siendo generosos). Y ha pasado la etapa en la que se cansó de sí mismo y sintió que su caudal creativo se agotaba. Ahora bucea en los orígenes remotos de las fuentes de los estilos que lleva usando toda su carrera. Y adaptándose a ellos, da otra vuelta de tuerca a sus temas primordiales: el mundo es frío e injusto, las mujeres lo han tratado mal, hay gente muy rara, yo soy Dylan y vosotros no, se siente. Bastan 3 acordes y la verdad para hacer una buena canción, y sin alardes virtuosos, pero acompañado de su más que competente banda, sus temas suenan a una fuente de verdad ancestral y a brumas mitológicas. En medio, la voz de Dylan, que ha pasado de parecer un gato al que le pisan la cola (como decían sus detractores hace 50 años) a parecer la de un gato al que le han pisado la cola después de una noche loca y reciné levantado con resaca (según un seguidor suyo 50 años después: yo). Y qué pasa. Sigue siendo una voz que dice cosas tan increíbles que merece la pena escucharla. Anda que no hay voces maravillosas desaprovechadas cantando gilipolleces. Aunque su cuenta corriente lo agradece, supongo.
Y ahora, en un alarde de originalidad, os presento brevemente las canciones, una a una.
01. Duquesne Whistle
No oyes ese silbato de Duquesne soplando?
Soplando a través de otra ciudad que no es buena.
Las luces de mi tierra natal están brillando
Me pregunto si me reconocerán la próxima vez que venga.
Me pregunto si ese viejo roble seguirá estando en pie
Ese viejo roble, el que solíamos trepar.
Escucha ese silbato de Duquesne soplando
Soplando como si estuviera justo a tiempo
Una melodía juguetona de smooth jazz inicia el nuevo trabajo dylaniano. Entra como un veneno dulce en el oído. Dylan juguetea, seductor, con su víctima, y mientras el silbato suena todo parece derrumbarse al paso de una voz vieja como el diablo en los cruces de caminos, aunque al final todo se ilumina al paso de ese sonido que parece conceder una prórroga a todo. Escrita junto con Robert Hunter, un comienzo apañadito y genuino. Llevo toda mi vida esperando oir ese silbato soplando...
02. Soon After Midnight
Mi corazón es alegre
Nunca teme
He estado en los mataderos.
No tengo prisa
No tengo miedo de tu furia
Me he enfrentado a muros más fuertes que los tuyos.
La dulzura del segundo corte, una canción de amor enrevesada y enigmática como sus canciones de amor y el amor,ofrece una travesía por los caminos de la noche a través de senderos iluminados por la luna, citas con la reina de las hadas, plegarias desatendidas, prostitutas, traidores,barro y una decisión que emerge desde la medianoche: la de los últimos versos (Es ahora o nunca / Más que nunca / Cuando te conocí, yo no pensé que lo harías/ Es poco después de la medianoche / Y no quiero a nadie más que tí) Incluso la voz se dulcifica, el ritmo decae en una duermevela plácida. Y la salvación parece posible.
03. Narrow Way
Este es un país duro para sobrevivir
Las espadas están por todas partes y están desgarrando mi piel
Estoy armado hasta los dientes y lucho fieramente
No vas a salir de aquí sin cicatrices.
La metáfora del camino, tan grata a Dylan, se repite en la tercera canción, seca, dura. Una guerra ha estallado y habrá que seguir a los profestas verdaderos para salvarse. Dylan no lo es, no dice que lo es, anque se le nota que cree serlo. Y por eso dice que no lo es. Un blues áspero aunque lúdico que remite a los primeros tiempos eléctricos de su Dylanidad, con letras menos mordaces, más oscuras Pero es que los tiempos han cambiado. Basta de bromas.
04. Long and Wasted Years
Lloramos en esa mañana fría y helada
Lloramos porque nuestras almas fueron desgarradas
Demasiado por estas lágrimas, demasiado por estos largos años desperdiciados.
La transición entre temas rudos y delicados nos devuelve ahora un tema bastante propicio para un crooner. Y aparece un tema estrella del universo dylan: me trataste mal, chica. pero sobreviviré. Una melodía suave, dulce como una fiesta inocente de infancia va desarrollando un tema de tragedia cotidiana, ha pasado el tiempo, nos desgastamos, y nos ha desgastado. Ah, esos años pasados, que harían todos los escritores de canciones sin sus recuerdos agrdiculces.Cuando escucho esta canción me acuerdo mucho del señor W. B. Yeats y su O do not love too long Y espero que tanta melancolía sea un truco para resultar más impactante. Porque vaya panorama.
05. Pay in Blood
Tarde o temprano vas a cometer un error
Te pondré cadenas que nunca podrás romper
Piernas y brazos, cuerpo y huesos
Voy a pagar con sangre, pero no con la mía.
La relación de Dylan con sus fans no suele ser lo que se dice precisamente madura (confío en que ciertos arrebatos de histerismo adolescente que he dejado en algunas frase anteriores os hagan a la idea. Y eso que yo soy de la facción moderada) En la época de su conversión al cristianismo, los serenos intercambios de opiniones entre el público que pedía rock y no esa "mierda de música" y las amenazas de la condenación eterna del bardo de Minnessota acababan con sílbidos de la pequeña parte de público que aún confiaba en que el catequista volviera a la cordura y la frialdad de bob interpretando desganado un repertorio...eh, irregular. Nada comparado con el escándalo del primer espada del folk abrazando la causa del rock. Ha pasado a la leyenda, y dicha leyenda incluye insultos, hachas, deserciones en masa y mucho ruido. Décadas después, un rock de medio tiempo nos vuelve a recordar que Dylan nunca vierte su sangre, aun cuando paga con ella. Recordadlo si alguna vez váis a un concierto y os disgusta. Y también si veís a gente en trance. Esas cosas pasan...
06. Scarlet Town
En Ciudad Escarlata, el fin está cerca
Las Siete Maravillas del Mundo están aquí
El mal y el bien conviven lado a lado
Un joven de apenas 18 años llegó desde su pueblecito invernal a la capital del mundo. Los años neoyorquinos, tan cruciales y comentados debieron dejar el poso que dejan los descubrimientos esenciales y los años felices, en la imagen de la ciudad, como el ámbito de la vida moderna en su manifestación más pura. A lo largo de su carrera, dylan extrae de la ciudad, sus sufrientes y exaltados habitantes, las masas indiferentes, los prodigios y las miserias que la masificación obra en esos seres dignos, infelices y únicos. La ciudad Escarlata, con su ritmo lento y trabajoso, es una más de esas que esconde tesoros y la condenación en cualquier callejón olvidado. Suena cansada (e inicia la segunda parte del disco, de canciones más largas) Quizá trate de la imposibilidad de que las cosas cambien realmente.
07. Early Roman Kings
Te puedo quitar la vida, dejarte sin respiración,
Enviarte directo a la casa de la muerte.
Un buen día preguntarás por mí,
No habrá nadie más a quién quieras ver.
Traigan mi violín, afinaré mis cuerdas,
Voy a romperlas de par en par, como los primeros reyes romanos.
Hubo algunos bluesmen que trataban de las cosas cotidianas: la cosecha, las fiestas clandestinas en el granero, jugadores de póker míticos que pasaban por el pueblo como una tormenta de verano etc... La raíz de cualquier música que nace de diversas fuentes populares es una mezcla de ingenuidad y sabiduría. Imagino a dylan tratando de ser uno de ellos, o quizá un juglar tocando por un currusco de pan y un lugar donde dormir. Este tema trata de beber de aquellos artistas que a su vez trataron de rescatar del olvido ese sonido, ese blues que navegó por el Mississippi, alivió años de pesar y se convirtió en un monumento de piedra levantado en honor de los Estados Unidos invisibles durante demasiado tiempo. La letra no me llega tanto en esta ocasión, pero el ´ritmo y la vida de la canción es sensacional. Vaya una cosa por la otra.
08. Tin Angel
"Te he dado las estrellas y los planetas también
¿De qué sirven estas cosas para ti?
Inclina el corazón, si no la rodilla
O nunca más este mundo verás."
Dylan tiene una teoría extravagante (aunque hermosa): es un aparato de radio. Las canciones están en el aire y él las sintoniza y las descarga a su cerebro. Me gustaría estar en esa frecuencia. Pero en ese caso, el aire tiene querencias, o su frecuencia, como Kiss FM, que pone siempre las mismas 15 canciones. Ha habido otras canciones con un aire tan de tragedia griega antes, en las que se siente el peso de un destino negro acercándose (recuerdo la estremecedora "Ballad of Hollis Brown"), o la misma "Pedro Navaja", tan magnífica. Una historia de celos mutuos, tres personas hundiéndose en el infierno del odio.
Los tres amantes juntos en una pila
Arrojados a la tumba a dormir para siempre
Antorchas funerarias ardían
A través de las ciudades y los pueblos, toda la noche y todo el día.
Una composición de más de 7 minutos. Pero agarraos, que viene una de 14. Y con esta volaremos...aunque trata de exactamente lo opuesto
09. Tempest
In the dark illumination
He remembered bygone years
He read the Book of Revelation
And he filled his cup with tears.
When the reaper's task had ended
Sixteen hundred had gone to rest
The good, the bad, the rich, the poor
The loveliest and the best.
They waited at the landing
And they tried to understand
But there is no understanding
For the judgement of god's hand.
(ésta en inglés, que es una balada que suena musical hasta leída)
La canción que da título al disco es una epopeya de 13:54 aparentemente acerca del hundimiento del Titanic: en realidad trata del apocalipsis y mirar a los ojos a la muerte bailando, de mirar atrás y sentir orgullo. No es la primera vez que Dylan trata de encerrar todo un mundo en unos versos febriles, ya sea en un callejón de desolación, en las visiones de Johanna, en la búsqueda de la mujer de ojos tristes de las tierras bajas o en el cambio de guardia de algún palacio de algún lugar remoto. Pero esta vez el intento se hace entre salones lujosos de lámaparas de araña balanceándose suavemente (al principio, al menos...), muchedumbres despreocupadas, y al fin, la danza de la supervivencia y la tragedia. Con una cadencia folk, de las tierras de Irlanda (las últimas que vió el Titanic) y un majestuoso violín (un buen momento para lamentar no poder oir la majestuosa armónica esta vez...), similar al de Scarlett Rivera para Desire, imagino a Dylan y su banda tocando mientras el barco se va a pique y los gritos casi ahogan su música. Pero sólo casi ;) Una canción muy hermosa.
10. Roll On, John
Navegando a través de los alisios con destino al sur
Con andrajos en tu espalda igual que cualquier otro esclavo,
Ataron tus manos y sellaron tu boca
No había manera de salir de esa cueva oscura y profunda.
Haz brillar tu luz,
Sigue adelante,
Ardiste con tanto brillo,
Vamos John.
Querriamos hablar con quienes no están. La muerte es la veda a ese anhelo fundamental, poder comunicarnos. Saber, decir, contar, expresar, sentir. Necesitamos a los demás, simplemente. y hay una porción entre los demás que elegimos para compartir parte de lo que somos, y para que los demás lo compartan con y en nosotros.
Toda esta farfolla viene a colación del cierre del disco .Un homenaje/dedicatoria a John Lennon, un recuento de vida, unos consejos para que siga adelante. Y una citación para verse dentro de un tiempo (espero que mucho) en verdes praderas bajo los cielos de la eternidad.
La sensación del disco, es magnífica, a sus años lo ha vuelto a hacer. Es un disco de una persona de su edad. in fingimientos ni búsquedas de una gloria que ya no necesita y que a veces es una carga. Las letras son estupendas, la banda lo acompaña de maravilla, los arreglos son sutiles y la mezcla de estilos junto con la magia propia de su lírica producen una grata escucha. La división entre la primera parte y la segunda, de canciones más largas y oscuras desconcierta en una primera escucha, pero va adquiriendo sentido. En algunos retazos se advierte la intención religiosa que confesó Bob, y resulta adecuada una frase que usó para hablar de uno de sus últimos discos, en los que "quería hacer un disco sobre las espantosas realidades de la vida, más allá de ese rosado idealismo de hoy". O algo así. Más allá de que a Dani Martin le parezca que siempre hace lo mismo (tiene huevos...xD) siempre busca algo en lo que reinventarse. Tampoco le vamos a pedir un disco de david Guetta. Ni falta que hace. No sé cuanto durará el entusiasmo y la vigencia del folk, el rock, el pop y demás estilos productos de la sociedad moderna... pero mientras lo haga, Dylan tendrá un sitio en nuestra memoria. O en la mía, al menos. Cantando caer la tempestad sobre los infinitos días.
Well done. Roll on, Bob.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Un relato circular y onírico
canción para escuchar mientras se lee...si lo quereís ;)
Hojas del árbol caídas
juguetes del viento son:
Las ilusiones perdidas
¡ay! son hojas desprendidas
del árbol del corazón.
José de Espronceda
Ayer, los vecinos hicimos una asamble de nuevo en la licorería del viejo Tom Landry. La otra noche volvieron los forajidos, como desde hace un tiempo, y volvieron a saquear nuestros campos, el ganado de los chicos, otra vez lío en el local. Al menos no hubo que lamentar la muerte de nadie...pero sí amenazas de borrachos armados. Ya hace unos meses que mataron a los dos hermanos O´Hearing allí en su hacienda, y parece que nadie puede evitar sus desmanes. El sheriff se empleó con esfuerzo durante los primeros meses, pero ahora su ayudante lo ha abandonado y se marchó cabalgando hacia Montana, siguiendo a la caballería. Pasa los días recorriendo la calle principal, mientras la cárcel siempre está vacía, aunque los altercados por el alcohol hayan crecido y los forajidos sigan haciendo lo que quieren, cuando vienen a pasar alguna noche a robarnos y asustarnos. La gente dice que no tiene fe en lo que hace, se sienten desprotegidos. Yo creo que es un buen hombre que se ve desbordado, y al que nadie ha ayudado...ni se ha dejado ayudar atrincherado detrás de su mesa, polvorienta Así que hemos decidido contratar a la banda de los Reed. Viven en una casa a unas millas de aquí,fueron despedidos por algunos problemas con otros chicos del pueblo hace unos años pero ahora cree que son la solución a los desmanes que llevamos viviendo últimamente. ¿La inseguridad nos hace reflexivos o impulsivos? Yo no estoy muy convencido de su contratación ni de su actitud, pero ayer la mayoría decidió contundentemente. Vamos a poner a unos tipos duros para vigilar a otros. Vendrán en unos días, tratarán a esos cuatreros como se merecen...o bien, se entenderán bien con ellos, lo que no sé si será bueno o malo. Lo importante es expulsar a los asaltantes que hacen lo que quieren con todo cada vez que buscan alcohol y una pelea. Sólo queremos un poco de paz y sosiego, sin vivir aterrorizados por sus anuncios. Trabajo y libertad. No sé si hemos hecho bien, no estoy seguro, pero es nuestra última esperanza. No he hecho participe a nadie de estas objeciones.
Anoche tuve un extraño sueño. Me veía en un recinto lleno de gente vestida de forma extraña llorando, mientras en una llanura otros chicos jóvenes lloraban también y pedían perdón. A mi alrededor mucha gente aplaudía a uno de ellos, más mayor, y se comentaba que al menos podrían decir que le habían visto jugar, su magia, su elegancia y su bondad, aparte de esos pases prodigiosos. Y cuando se acercaba con las manos cruzadas pidiendo disculpas, ellos lo aplaudían. Cuando pregunté su nombre, me miraron extrañados, y me respondieron, "pues Valerón, claro".Pensé al despertar que si esa gente pensaba así y era capaz de aplaudir a alguien que parecía haber perdido, nuestro pueblo podía conservar una esperanza. Pensé en los chicos, y sus caras me parecieron más amables. Espero que los Garrick puedan tener suerte en este pueblo y defendernos como les pagamos. Mientras me dirigía a la tienda pude oir a ese chico, Alias, tocando su armónica, oyendo una canción nueva, dice que los tiempos están cambiando, suena sabia y nueva, pero también la voz de piedra de una sabiduría tan antigua como el tiempo. Iré más optimista a la asamblea de esta tarde. Saldremos de esta.
El trovador estaba al lado del río cuando la diligencia abandonaba el pueblo. La saludó y siguió cantando...
Por su edad, es prudente
Tiene los ojos de su madre
Hay alegría en su corazón
Es joven y salvaje
Mi única oración es, si no puedo estar allí,
Señor, protege a mi hijo
En su juventud, ahora se desarrolla
Tiene siglos de antigüedad
Sólo verle jugar me hace sonreír
No importa lo que me pasa
No importa cuál sea mi destino
Señor, protege a mi hijo
Mientras el mundo está dormido
Puedes mirarlo y llorar
Hay pocas cosas que valgan la pena buscar
Y aunque yo no pido mucho
No las cosas materiales
Señor, protege a mi hijo
Es joven, con un fuego
Lleno de esperanza y deseo
En un mundo que ha sido profanado
Si caigo en el camino
Y no puedo ver otro día
Señor, protege a mi hijo
Habrá una vez, oigo decir
En que todo estará bien
Cuando Dios y el hombre se reconcilien
Pero hasta que los hombres pierdan sus cadenas
Y reine la justicia
Señor, protege a mi hijo
Las portadas de los periódicos parecían lentas; el tiempo las amarilleó rapidamente, mientras el viento levantaba las hojas de los árboles desde mi ventana
;)
sábado, 9 de octubre de 2010
3 pentálogos, o decálogo y medio, o las ruinas del alma dividida
Hacer decálogos es una costumbre humana recomendable, desde que Moisés bajó de la montaña y dio 10 grandes mandamientos y unos 457 mandamientos pequeños (leed la Biblia, esos consejos menores están llenos de utilidad ("Si un buey acorneare a hombre o a mujer, y a causa de ello muriere, el buey será apedreado, y no será comida su carne; mas el dueño del buey será absuelto Pero si el buey fuere acorneador desde tiempo atrás, y a su dueño se le hubiere notificado, y no lo hubiere guardado, y matare a hombre o mujer, el buey será apedreado, y también morirá su dueño","Si vieres el asno del que te aborrece caído debajo de su carga, ¿le dejarás sin ayuda? Antes bien le ayudarás a levantarlo", en fin, cosas así). Como un profeta loco y con ojos inyectados en sangre he decidido dar consejos (no órdenes), pero de 5 en 5, como si bajase una tabla cada vez que hago una excursión al monte. Total, todos los decálogos tienen más relleno que otra cosa...
5 canciones de Dylan, todas son maravillosas por lo que dicen, pero también por lo que apenas dejan entrever, como una puerta no abierta del todo detás de la cual se ve la luz y se pueden ver fiestas, risas o sangre derramada por acordeones zíngaros, o el viento correr desde el fondo del mar hasta rascacielos de ciudades donde la gente tiene los ojos cerrados, mientras ángeles marchitos juegan al poker (o a la brisca) y se desentienden de su futuro. En fin, otros mundos que también están en este que el oyente ayuda a reconstruir al cantante. Por no poner las canciones más obvias, recogeré 5 de sus otras canciones, que también son muy conocidas, igual.
Every grain of sand, una oración que no es sino una confesión para mostrar que necesita una oración y no parece encontrarla.
Shooting Star, la crónica de una historia juntos y una separación, en la que los años se comprimen en el breve momento en que una estrella fugaz surca el cielo.
I pity the poor inmigrant, una ambigua canción de piedad hacia los extraños que sólo buscan una vida mejor y hacia sí mismo por no saber sentir compasión real hacia ellos.Dirge, una elegía sobre el amor y como al desaparecer se lleva una parte de nosotros. La música no llega al nivel sobrecogedor de su destructora letra.
Dignity, el diablo llega con sus zapatos limpios y su bastón de marfil a la ciudad para corromperla y se da cuenta de que la dignidad escapó el día de año nuevo y todos la andan buscando.
5 libros que debería leer el buen aspirante a...lunático, sin más xD: Caballos desbocados (Yukio Mishima), Así hablaba Zaratustra (Nietzsche), la espuma de los días (Boris Vian), El guardián entre el centeno (J.D.Salinger), Libro del desasosiego (Fernando Pessoa). Todos son grandes libros, pero sus reflexiones deben ser guardadas bajo llave en el sotano del cerebro; descontroladas, pueden destruir la vida más ordenada. Si no funcionan y no encienden ninguna chispa, recurrir conc cuidado al Tratado del Lobo estepario, que deberá ser cerrado en cuanto se note el sabor a sangre en las fauces.
5 frikadas que dan miedo, por sus consecuencias, y sobre todo, por el daño que podrían hacernos estas chorradas si fuesen ciertas:
Ser el sueño de otro, y desvanecerse como brumas sucias en cualquier momento en que quien nos sueña se desvele.
La sonrisa de Pedro Piqueras, es la sonrisa de alguien que lee tu mente y te atormenta que sepa tus secretos.
Tener una memoria implantada, como un replicante, y que las naves que arden más allá de Orion y la puerta de Tannhaüser no se pierdan como lágrimas en la lluvia, sino que en el postero momento esos pocos recuerdos memorables no existan.
La vendetta bicheril, que cuando pisas a uno la memoria común codificada de esos seres malignos les impulse genéticamente a una venganza tan elaborada como la de el conde de Montecristo.
Que los mundos épicos honorables y decentes que algunos libros nos muestran, no existan ni nunca hayan existido.
Y ahí están, arrancados del seno del tiempo, los consejos y desvelos de vuestro buen amigo, el explorador desde un acantilado que pasa el tiempo gritando hacia el cóndor que da vueltas en el aire y busca un camino hacia la selva. Hasta pronto