But to live outside the law, you must be honest - Bob Dylan
Hace unos meses leí que, conforme a la moda zombie que ahora atravesamos, el Lazarillo de Tormes iba a ser tuneado conforme a la nueva tendencia, y se había escrito una versión posmoderna, "Lazarillo Z", en el que el protagonista de un infundio anónimo anterior (detrás del cual se ve la mano zombie, y aún su poderoso lobby xD), el protagonista cuenta su verdadera historia, como exterminador de muertos vivientes en una peligrosa plaga que asoló España en el siglo XVI. Suena divertido, pero no sé como será su lectura.
Lo que sí me parece es que sus protagonistas están en el candelabro de la actualidad como nunca: España parece un país de pícaros, desde la clase más humilde hasta las habitaciones de palacio, y quien no es un pícaro es un zombie que transita la actualidad atemorizado y ansioso, aún sujeto a las perspectivas denigrantes que cada día le son impuestas. ¿Durante cuánto tiempo? Cada día, miles de personas engrosan y fortalece un ejercito de la desesperanza y sostienen, sostenemos, una mirada cansada y cada vez más fiera, pensando en una posible salvación, en una vuelta a la humanidad desde eso féretros laborales o desde la intemperie de las tormentas del mercado, ese eufemismo que hemos aprendido a temer. Me gustaría pensar que todavía creemos en el sistema, en que las cosas pueden funcionar con algunas reformas...pero quizá sólo nos obstinemos en un sueño que nos han inculcado, de casas de verano y vacaciones , derechos de los trabajadores y sociedades abiertas que ahora se desmoronan, y que eran invernaderos en la Antártida.
"El conflicto es el padre de todas las cosas", concedido, señor Heráclito. Pero hay conflictos creadores y fértiles y hay conflictos que simplemente son las vísperas de la destrucción sin sentido, y en los que nadie puede ganar (y nadie son siempre unos pocos, poquísimos). Oir a los apóstoles de las ideas gastadas, que han contribuído más que nadie a esta situación con su dogmatismo y su falta de agallas para atreverse a escuchar a los otros, que la solución es radicalizar las propias...creencias (llamarlas ideas sería excesivo) por las que mueren (y por el que estarían dispuestos a matar, en otras épocas), que han decidido perfectas y sin fisuras, es ver una pelea de zombies encorbatados que comen su propio cerebro para evitar que puedan modificar su forma de pensar. Y en ese espectáculo estamos, sin creatividad, sin impulso, sin esperanza. Sin vida.
Y luego están los vivos, no los que tienen vida, sino los que andan vivos. Para contratar, malgastar, acusar, ascender, desviar fondos, meter mano en la caja, vender la moto en marcha mientras eres capaz de ver perfectamente que montan en un patinete al que le falta una rueda, y sin alterar el gesto. Uno entiende que la vida es dura y que a veces no queda más remedio que vivir en la tangente, mirar hacia otro lado, sobrevivir, sin más. Lo que no se puede entender es la obsesión por presumir de ello, por situarse en el centro de la escena después de haberse revolcado en el fango y pretender que admiremos su limpieza. Y la tolerancia del mundo zombie, y los que todavía no lo son, ni pícaros tampoco, al engaño, la estafa, el uso deleznable de lo público para los intereses más abyectos (con su conseguiente desprestigio, altamente denunciado por austríacos que viven del mismo erario público, por cierto). Parecemos vivir en un muno en el que la trampa es un síntoma de inteligencia superior, lo que si bien se piensa significa que todos debemos dar por supuesto que vamos a intentar ser engañados, siempre. Y cada vez se acerca más ese día, y esa es la realidad cotidiana... ¿cómo coño puede sobrevivir una sociedad así?
Tenemos una jefatura de Estado salpicada en unos escándalos tales que debieran haber provocado la imitación, voluntaria o forzosa, de su antepasado Alfonso XIII, unos representantes electos que cree que su función es proteger a sus compañeros de partidos antes que a los ciudadanos que representan, organismos públicos de tal falta de competencia que parecen sacados de los tebeos de Mortadelo y Filemón, empresarios que consideran un abuso que nadie pueda interferir en su libertad de laminar a sus empleados, sindicatos que siguen la hoja de ruta de los Parlamentos y no la de las necesidades de sus afiliados, Gobiernos que nos mienten o nos tratan como a niños (niños imbéciles, en concreto). ¿Y en tales manos hemos encomendado nuestros espíritus y la cosa pública? Zombies sin cerebro, malditos autómatas conformistas. Hasta que dejems de serlo, y puede que sea a lo bestia. O quizá no, y sigamos persiguiendo un sueño, que a veces, quizá se cumpla.
Mientras los pícaros acuden a las fuentes y afirman convencidos que consideren los que heredaron nobles estados cuán poco se les debe, pues Fortuna fue con ellos parcial, y cuántos más hicieron los que, siéndoles contraria, con fuerza y maña remando salieron a buen puerto. Bueno, es un punto de vista razonable para un pícaro, aunque tiene un considerable defecto: suele ser falso. Lo que llevo peguntándome toda esta entrada es porque persisto en llamarlos así, "pícaros" si el diccionario de la RAE escribe claramente "la gente más despreciable de la plebe" como definición del término gentuza.
Nota final: En la elaboración de esta entrada no se ha maltratado a ningún zombie, salvo al propio creador de la misma. Para compensar, una imagen bonita...
Lluvia y cerveza. Queda muy topico, extremely topico, pero que le vamos a hacer, todos los paises tienen simbolos y estereotipos recurrentes (aqui tienen un arpa, igual que la Guinness, pero al reves; bueno, en realidad es al contrario, pero you know, lo primero es lo primero). Me gusta la lluvia, pero a veces te pone un poco mas melancolico, aunque la cerveza te anima. Una buena excusa para poder dar rienda suelta a la bipolaridad y tratar de escribir desde dos estados emocionales distintos, aunque la verdad es que estoy muy bien, como espero que vosotros lo esteis, asi que lo de la tristeza, afortunadamente, sera a lo Pessoa, fingiendo el dolor que no se siente, pero intentando dar pena igual, para que a uno le digan, "ooohhhhhh, poooooobreeeee", y le preparen un buen chocolate con tostadas. En fin, espero no dar demasiada pena, o que no la de mi...
Ballad of Charleville
En Charleville, donde los coches cruzan sonambulos rumbo a la stabbed city (Limerick) Y la banderas reposan sus esperanzas futuras, y hay otra gran Iglesia, he visto, como en Mallow, Praga o Micereces, gente que secretamente envidiaba por no ser yo ni estar cansada de mis preocupaciones liberados de la carga de saber siempre lo mismo, e ignorarlo casi todo, también lo mismo sin tener la imposibilidad de dejar pasar un minuto, sin que todo volviera, pudiendo tomar vacaciones de mis sue;os y preocupaciones.
A la que saluda levantando las cejas a otros, al que se para en los escaparates quien camina preocupado, quien se despide de mi y encuentra una luz y una voz tras su puerta, Quien conduce su furgoneta mecanicamente los que se gritan en callejones sordidos los que sonrien recordando hechos del pasado, quienes silban, quienes pierden
Quien está detrás de esa cortina iluminada en lo alto y, quizá ,sufre El sabio que mira y calla, oyendo al poderoso quienes quisieron ser piratas, templarios, espias o vikingos quienes sufren del mismo mal a veces e incluso a veces quisieran ser yo y no ellos por un rato el que abatido, no se va de la grada vacía el que lee esto y piensa que soy idiota el monje y el libertino que compiten por el alma de extraños el barman que mira un horizonte cerrado el santo que en la vidriera, comparte su capa con el harapiento el dormido que se agita el que respira y rie, y llora y a veces se siente solo...y pienso que...
A veces, querria no ser yo, cambiarme por ellos. Y daria lo que tengo... por despojarme de mi mismo unos instantes, despojarme como estatuta gastada, y una vez completamente hueco olvidarme bajo la lluvia.
Y ahora...os cuento cosas ;P
Bien, el domingo hay un evento deportivo impresionante por aquí, la final de la region de Munster (junto con Leinster, Connacht y Ulster, la otra gran region de Irlanda) de Hurling, un deporte que me apetece mucho ver, asi que espero poder ir. A lo que fui el otro dia es a la Court, el Juzgado, para ver una serie de juicios menores y muy rapidos. Fue en Kilmallock, un pueblo pequeno (estoy conociendo bien la zona mas recondita de Irlanda, a veces me gustaria mas una ciudad algo mas grande, pero en fin, esto tiene tambien mucho encanto, y pubs nunca faltan). Entremos en la Corte, nos sentemos en una serie de bancos con mucha gente alli, yo pensaba que era público que iba a ver un juicio, como yo (y pensaba, que altas apiraciones de justicia...). Delante de nosotros había dos bancos mas pequeños, de madera tambien, provistos de micrófonos y dónde se fue a sentar mi jefe junto con otros, vestidos de abogados. Lo eran. Más allá, dos estrados elevados, en uno habia una mujer organizando cosas y hablando con los abogados. En el estrado más alto de todos habia un ordenador y una silla en la que se sentó la juez al entrar, todos nos levantamos para volvernos a sentar y alli empezo la cosa, en una sala con paredes revestidas de madera, dos teles a los lados de la pared del fondo (no daban el futbol) y arriba en el centro, el arpa, simbolo de Eire, y abajo ponia, Eire.
La juez dijo algo, y pronto estuvo clara una cosa:no era capaz de enterarme de nada. Descartada la posibilidad de que todos estuvieran confabulando para gastarme una broma, tuve que concluir que mi comprensión del ingles necesita mejorar. Mucho (nota mental, it's not easy. Puedes distinguir acentos y parece que cada uno pronuncia de una manera, y hay otro tipo de acento que se asemeja a un murmullo de esos de los rituales chungos de abrir puertas a dimensiones oscuras o recitar los fragmentos perdidos del Necronomicón. La verdad, a veces me siento un poco avergonzado, porque la gente es really nice, y me estan tratando de una forma espectacular, y ojalá siga así. Fijaos si son majos que viven rodeados de cuervos y aun no han iniciado una guerra total para tratar de exterminarlos. Inconcebible)
En fin, que se me va la pinza de nuevo. La juez dio inicio a la sesion, o bien pregunto que quien era ese guiri gilipollas sentado ahi y con cara de p'anfilo intentando pillar alguna palabra al vuelo (por el contexto, me inclino m'as por la primera opcion) y comenzo la serie de juicios. El proceso era mas o menos el siguiente. La mujer que al principio hablaba con los solicitors (al acabar la carrera de leyes hay dos diferentes examenes, uno para ser barrister, otro para ser solicitor; el solicitor se dedica a temas legales, pero solo puede acudir a la Circuit Court, el escalon mas bajo del sitema judicial, en el que, efectivamente, el juez va rotando a traves de las diferentes towns del juzgado, y cada dia acude a un lugar distinto. Para la District Court, High Court and Supreme Court, es necesario ser Barrister) llamaba a un guardia al estrado, que subia a jurar en una lengua que mis oidos que se ha de comer la tierra eran incapaces de procesar, y al acusado, que se tenia que levantar si estaba en esa serie de bancos donde tambien estaba sentado yo, junto con un estudiante de leyes, invitados ambos por Declan, mi jefe, un tio estupendo, aunque no sea mi tipo.
La juez (otra novedad, aqui no acceden por examen, tras 10 años trabajando como solicitor el Gobierno nombra a los jueces que supongo que antes lo han solicitado. Igual de ahí el nombre...) miraba de reojo al acusado y empezaba una salmodia impresionantemente pasional, esa mujer hubiera levantado a las masas rezando rosarios, pagariais por verla, era el intento más ajustado que un ser humano ha realizado nunca por no alterar en lo mas minimo el tono de la voz, ouu yisus.
Por supuesto que mi orgullo herido me hace exagerar, no entendia nada, pensaba que era una mujer estricta y no lo debía ser tanto (tras la hora de comer, que era a las 12 y pico, se le asigno a Declan el caso de una pobre mujer que estaba en una situacion familiar dificil, y aunque llevaba tiempo sin cometer offences, habia ideado un crimen perfecto que incomprensiblemente, falló: cargó un carro de la compra hasta los topes y salio por la puerta, imagino que saludando al tendido. En fin, afortunadamente, la situación personal y familiar de la pobre mujer y la defensa hicieron que el mes de prisión a que fue condenada quedara en suspenso si en los proximos 12 meses no vuelve a cometer ninguna falta. Espero que lo logre, volvió con nosotros en el coche de mi jefe (es un gran tipo, os lo dije)para coger en Charleville un autobus a Galway, y creedme, no hay nada mas gratificante en el mundo que ver a una persona que lleva un rato llorando sacando una leve sonrisa. Espero que las cosas le vayan mejor ahora.
La juez seguia mirando y tratando de conseguir el habla quimicamente pura para ser un somnífero irresistible, imposible de ser aguantada por una persona aunque hubiera dormido tres dias seguidos, y nosotros abandonamos la Sala. Fue una sorpresa que no lloviera, sorpresa que duró unos 4 minutos.
Y bueno, disculpad la extension del post, es difícil encontrar mucho rato para escribir. Por anyadir dos cosas mas, todo Irlanda parece haber estado en Espanya, De ese, digamos, 90% (por dar apariencia científica a la cosa) un 98% debe haber estado en Alicante y alrededores. Y con los que hablo de fumbol (recurrente, nos emparejamos con ellos en la proxima Eurocopa) son del Liverpool, y tienen todo tipo de recuerdos de su gloriosa final de la Champions 2005, cuando remontaron tres goles. No me quiero imaginar cuanta cerveza se bebió esa noche. ¡Ah, y que la República y yo compartimos cumple! En un calendario de estos con efemerides decia que un 28 de diciembre el Irish Free State se convirtio en la Republica de Irlanda (a pesar de la negativa del partido mas antiguo del pais, el Sinn Fein, y los partidarios anti-tratado angloirlandes, derrotados en una guerra civil inmediatamente posterior, de la que surgiría el moderno IRA, y todos los problemas siguientes, una buena historia, pero complicada, y yo aun no la controlo mucho, espero poder hablaros de ello y de la Great Famine mas adelante). As'i que slainte por mi, bebed a mi salud, y a la vuestra :)
Informe finalizado. Espero que todos esteis bien, supongo que mis posts antes de Christmas seran mas dilatados en el tiempo pero mas largos, espero seguir leyendoos y os deseo que todo os vaya genial. Hasta pronto!.
Dos jornadas de viaje alejan al hombre –y con mucha más razón al joven cuyas débiles raíces no han profundizado aún en la existencia– de su universo cotidiano, de todo lo que él consideraba sus deberes, intereses, preocupaciones y esperanzas; le alejan infinitamente más de lo que pudo imaginar en el coche que le conducía a la estación. El espacio que, girando y huyendo, se interpone entre él y su punto de procedencia, desarrolla fuerzas que se cree reservadas al tiempo. Hora tras hora, el espacio determina transformaciones interiores muy semejantes a las que provoca el tiempo, pero de manera alguna las supera. Igual que éste, crea el olvido; pero lo hace desprendiendo a la persona humana de sus contingencias para transportarla a un estado de libertad inicial; incluso del pedante y el burgués hace, de un solo golpe, una especie de vagabundo. El tiempo, según se dice, es el Leteo. Pero el aire de las lejanías es un brebaje semejante, y si su efecto es menos radical, es en cambio mucho más rápido.
Thomas Mann, la Montaña mágica
Bien, esta ha sido la parte inteligente e interesante de la entrada. Ahora viene la mía
Irlanda está llena de pubs. Una semana y dos pueblos reativamente pequeños (Mallow and Killarney) tampoco permiten un estudio sociológico, y yo estoy encantado, sorprendido y empanado, frecuentemente todo a la vez. Son católicos (salvo en lo del Ulster, que he leído y preguntado un poco y no me he enterado aún) amables, bebedores, abiertos. Tienen un deporte que no he visto y ya me ha enamorado, eso de fútbol gaélico. Son orgullosos y respetan muchísimo su historia y tradiciones. Parecen buena gente, en general. Ya está apunte socológico concluído. El truco, decir cosas buenas generales y un par de apuntes locales, todo el mundo está encantado con eso y en cualquier país sienta bien que uno diga esas cosas. Creo que me haré tarotista.
"La loca Irlanda te hirió hacia la poesía". No sé cuando he recordado este verso, pero de alguna manera es un país que parece muy inclinado a historias tradicionales, recuerdo, el sueño de un pasado fijado de manera indeleble e invariablemente sobre todos, los propios y los extraños. y como cualquier pasado en el que todo parecía más fácil y la vida más simple y plena, falso. Supongo. Airlan has a lot of poets, but mucho more poetry, ever. Si se dice así. Espero descubrirla, y si puedo, contárosla. Y seguir leyendoos, cuando esté ya asentado del tó.
Mientras me asentaba, hubo elecciones en España, ese país desastroso que ha olvidado de donde viene y parece no saber ir hacia un lugar que no conoce y en cualquier caso, no le importa. Pero igual, aún más madrastra que madre, la quiero igual y a ratos la echo de menos. Espero volver a un país más ilusionado del que dejé momentaneamente. Recuerdo el dictamen del rabino Isaac Luria. Dios se contrajo para crear el universo, y del hueco que surgió, fue llenándose el firmamento. La expansión de todo va arrinconando al Creador, que quizá acabe por desaparecer subsumido en su propio acto, sin estar en ningún lado, llenándolo todo, nada y en cualquier lugar, todo tiempo. O simplemente nada. Espero haber arrancaco las malas semillas y plantar algo nuevo, que aunque desaparezca con el tiempo, perviva, y que en España, en Irlanda, en Europa, en la gente, todo lo que la tormenta ha destrozado sea renovado con nueva fuerza. Con ese espíritu vine, aún lo mantengo. ¡Que el acantilado se deshiele! Y os deseo lo mismo, o ni siquiera tener que desearlo. Un abrazo a todos :)
*Esta entrada va a ser algo más larga. El domingo marcho a Irlanda, a buscar una experiencia laboral y una mejor pronusiesion in inglis, así que quiero compartir una historia que hace tiempo me rondaba por aquí. Trata de una historia encontrada en un papel escondido en la caja de un disco de vinilo que contenía esta pieza mágica y alguien con buen gusto me recomendó
así que espero que podaís leerla mientras la escuchaís, al menos en mí están muy parejas. Asumo que la longitud puede ser excesiva y disuadiros de su lectura...pero me arriesgaré, esta vez. Espero que os guste. Y leeros y escribiros desde la verde Erin :)
Érase que se era, en un antiguo reino que las crónicas que del suceso hablan colocan antes del esplendor de las arenas persas y los jardines de ensueño de babilonia, un rey llamado Mdrez. Su reino no ha sido nunca encuadrado, aunque parece las pocas fuentes que disponemos coinciden en que incluía desiertos y selvas remotas, llegando hasta el mar, y protegido por montañas casi inaccesibles al norte. Las crónicas independientes a la que cuenta esta historia lo tratan como a un gran constructor y benefactor de su pueblo, y resaltan la fastuosidad y el esplendor de sus palacios, fuentes y jardines, laberintos gozosos y salas de oración a los dioses y de recogimiento en bibliotecas amplias y cuidadas, junto con otras salas, y edificios a lo largo de su reino que en verdad parecen una exageración benevolente, dada la época probable de que se trata. Su nombre significaba, según los mismos autores, “el que quiere saber”, y en verdad parece imposible que pudiera existir un nombre más apropiado a su talante. Enemigo de la guerra y sus aceros voraces y no envenenado por la pasión que despierta en algunas almas atormentadas el fulgor del oro brillando en la noche, había tratado de vivir según sus propias inclinaciones a la sencillez y a la búsqueda de la sabiduría.
Tenía dos hijos que habían crecido en fuerza, belleza y amor por su padre, pues su madre había muerto cuando ellos aún eran muy jóvenes. Mdrez les devolvía todo el amor que sentía por ellos multiplicado por el que su buena esposa había hecho germinar en su corazón…pero una tristeza lo consumía algunas veces en los paseos nocturnos por sus amenos jardines. Pues sus hijos crecían, según pensaba, en el error de dedicar sus anhelos a aquellas pasiones que el Rey rehuía. Su hijo mayor disfrutaba en el combate y el choque de espadas, y su hija, muy pequeña aún, parecía holgarse demasiado en los bienes que Mdrez creía más breves que un dibujo en la arena. Y varias veces se encontraba sin ellos, en sus reuniones con los sabios que hacía llamar desde dónde quiera que se encontrasen si tenía noticia de ellos, en los exámenes a nuevos pergaminos para su biblioteca y en la contemplación de las estrellas. Y le dolía su ausencia.
Cierto día, llegó un hombre a palacio, diciendo ser un hombre sabio (la mejor de las credenciales que con el buen rey se podría presentar) que solicitaba audiencia con el Rey. Cuando Mdrez accedió, el augur, pues tal era su arte, le contó las historias más extrañas que nunca hubiera oído, pero tras esas gozosas revelaciones, le advirtió sombríamente que para desgracia de su pueblo y de su reino, los dragones de la guerra habían despertado al otro lado de su frontera. El pueblo nómada de los Hunai había arrasado la antigua ciudad de Salmerai, la ciudad dónde nació la escritura y la sede del gran palacio de los sabios, según la leyenda. Y Mdrez sintió cómo el ardor del viento del combate quemaba su estómago, a la vez que el temor helaba su espalda. Pero nada dijo. Quiso preguntar al misterioso augur que depararía el futuro:
-Sólo me es dado pronunciar las breves frases que traza el río que vemos correr a pocos pasos entre tus árboles de la seda y las acacias del jardín. Estas son: Conocerás la sabiduría, pero pagarás el precio. La primera herida la recibirás del reino y tu heredero. La segunda, de tu hija y los habitantes de tu ciudad más lejana. La tercera será la más dolorosa, pero quizá pueda curar las otras dos en el corazón de un hombre sabio.
Mdrez sintió aprensión y temor, pero quiso ofrecer al adivino cobijo y sustento esa noche. Miraron las estrellas y el Rey quedó asombrado por su conocimiento de las danzas celestes. Al nacer el día, marchó con la escarcha de la mañana. Durante un tiempo, el Rey pensó en las palabras del adivino, sin encontrar más sentido que una posible guerra, pero el tiempo pasó y fue disipando sus temores.
Meses después, sus consejeros demudados, interrumpieron en una de sus salas, mientras examinaba los mapas antiguos: “Señor -le dijeron- los mensajeros informan de que nuestras fronteras están siendo invadidas. Un enorme río de gentes pacíficas de los reinos más allá del desierto atraviesa las fronteras del Este. Todo nos hace pensar que los Hunai se aproximan.
Mdrez recordó y maldijo las palabras del adivino. Tiempo después, sus inquietudes parecían regresar cruelmente. Mandó a sus mensajeros hacia las fronteras, más allá de desiertos, páramos y cordilleras, y trató de no precipitarse, tal el hombre sabio y precavido que aspiraba ser. Pero las noticias no eran fáciles de esconder, y una noche, el príncipe se presentó en sus austeros aposentos. “Padre –se dirigió a él con dulzura- me lo has dado todo y ni siquiera sería digno de desenvainar esta espada si su filo te apuntara a dos tiros de lanza. ¿Pero por qué no confías en mí?. Oigo que los Hunai nos amenazan y no voy a ser yo quién anhele romper su brida con mi daga? Dime que renuncie a tus palacios, y lo haré. Ninguna queja me oirás pronunciar si me prohibes viajar por tu reino. Aguantaré sin lágrimas si me pides que no aparezca en tu presencia. Pero no me pidas que no defienda tu reino y el amor de tus súbditos frente a quienes lo amenacen.”
Mdrez le replicó, “hijo mío, ninguna cosa de las que has dicho podría ni siquiera empezar a ordenarla. Tú y tu hermana sois mi mayor felicidad, y no despegaría mis labios para decir algo contra vosotros sin pedirle a la muerte que llegara desde su pozo del desierto a llevarme con ella inmediatamente. Pero hay graves augurios en tu contra y temo que marches, y te prohibo marchar. Otros generales dirigirán la expedición”
-¿Acaso envíamos al mastín para aplacar al lobo, padre?- gritó el príncipe, presa del dolor. Tu reino es mi sangre, y si resulta herido, yo sangraré. - Podría encerrarte. - Podrías. Pero me prohibirías cualquier esperanza de felicidad - Podría explicarte - Podrías. Pero no apagarías la fuerza de mi decisión - Podría convencerte de que… - No, padre. Eso no lo podrías hacer.
Mdrez se sintió conmovido, pero temía aún, porque amaba a su hijo y el amor ve con más perspicacia todos los peligros que existen en el mundo. Y se resistía a concederle su deseo, aunque esto también le desgarraba las entrañas. Tras tres noches sin poder dormir, torturado por los malos augurios y elevando sus plegarias a los indiferentes dioses, llamó a su hijo, y con la voz temblorosa, le dio su permiso para partir al frente de sus tropas. Una lágrima cayó en su mano cuando el príncipe se inclinó para besarla. Mientras partían, el Rey temblaba ante la perspectiva de que quizá fuera el último recuerdo que le quedase de él, y sintió angustia. La caravana fue desapareciendo tras las murallas de su capital, llamada Afoz.
Durante el largo tiempo que siguió, las noches fueron el peor castigo para Mdrez. Por el día, disfrutaba del crecimiento de su niña, que llenaba de olvido sus peores imaginaciones, pero en la noches se veía solo, incapaz de dormir, y cuando lo conseguía un breve rato era acosado por las pesadillas. Vió morir a su hijo de muchas formas, y a sus mensajeros incapaces de dejar de tartamudear ante la noticia. Vió su sepulcro frente a los de sus padres y el de su querida esposa. Y temía acercarse a las murallas y mirar el horizonte, estaba pasando demasiado tiempo… Así que cuando oyó la música que anunciaba la llegada de un correo importante, se sintió desfallecer, Se sentó pesadamente en el trono, y trató de encontrar motivos de esperanza en su rostro. No quería ordenar al mensajero hablar antes de eso. Pero no los encontró. Así que cuando lo ordenó, y la voz neutra aunque orgullosa del correo le explicaba su gran victoria frente a los nómadas, e incluso la liberación de Salmerai, un triunfo mayor del que hubiera podido soñar cualquiera en la corte, y el envío de todos los libros que había sido posible rescatar de la destrucción, el rey se sintió aliviado, conmovido, orgulloso, perplejo. Y se avergonzó de haber hecho caso a un vagabundo que se decía adivino antes que confiar en el valor de su hijo. Y quiso cabalgar a su encuentro en la frontera, junto con su hermana, la hija que tanto alivio le había proporcionado a su tempestuoso espíritu.
El encuentro fue alegre y sobrio, Mdrez no era dado a las efusiones. Pero sintió que podría morir tranquilo cuando vio a los dos hermanos abrazándose sin fin. En la tienda del príncipe, los planes de reconstrucción de las murallas a lo largo de todo el reino para prever futuros ataques y la anexión de las ciudades arrasadas por los Hunai antes de su derrota para que sus antiguos habitantes pudieran retomar su vida en ellas ocupaban cientos de planos, órdenes, informes. Fue hablando de ello cuando la princesa le pidió quedarse en aquellos lugares para poder dirigir la reconstrucción. Entonces, el Rey pensó en las heridas profetizadas. Porque no quería separarse de ella, ni verla sola en un mundo que no conocía, y porque su mente volvió a imaginar todos los peligros que podría correr. Sin embargo los días pasaron, y cuando la caravana real inició el camino de regreso para otorgar la celebración en honor del príncipe, el Rey accedió a sus deseos, y ocultó sus lágrimas. Durante el camino de vuelta enviaba correos veloces para asegurarse de que no le faltaba nada y que sus deseos eran cumplidos. Las noticias de vuelta eran breves y tranquilizadoras, pero entre ellas siempre seguía esa desazón leve de no poder contar con su querida hija a su lado, que ni siquiera sus cartas disipaban.
“Querida luz de mi vida, habeís destruído las malas semillas y edificado la esperanza de ciudades populosas. Habeís crecido y prosperado en rectitud, como el poderoso árbol de la seda que ha recibido los dones de la claridad y la frescura. Me siento orgulloso de ti. Pero voy envejeciendo y te extraño. Besos, bálsamo de mi incipiente vejez”
“No es propio de un gran Rey amado de sus súbditos y temido por sus enemigos hablar así, querido Padre. Sabes que quedan muchos años para recibir y sentir el afecto de su pueblo agradecido, y de tus hijos que te adoran. Tanta lectura te hace el ser más pensativo del reino, pero te vuelve demasiado sentimental. ¿Por qué no sentir de nuevo el viento en tu rostro? Oigo que mi hermano se ocupa de planificar las murallas, al otro lado del reino. Como mi trabajo, llevará años. Pero merecemos encontrarnos antes de terminarlo. Recibe mi amor más puro, Padre”
“Leo la carta de mi querida hermana y me sumo a sus reproches, Señor. No es propio quejarse tanto, ni temer por nuestro desempeño. Somos felices y pensamos cada día en ti. No debes sufrir. Envío con mi jinete más veloz mi entusiasmo por la idea de la princesa, debemos darte una alegría. La lectura está ablandándote, Padre”.
El rey pensó en lo mayores que se habían vuelto, de repente, en lo mayor que debía resultar y en su propio cansancio, ates de pedir al cielo por la salud y la alegría de sus hijos y agradecerle su inmensa fortuna. Esa misma tarde, comenzaron los preparativos. Y semanas después, Mdrez inició su camino a través del reino, por todas las ciudades principales, que multiplicaban su población con la gente que llegaba de las cercanas, aclamado y feliz, pero ansioso por encontrarse en las fronteras que reconstruía su princesa. Las crónicas se detienen en demasiados detalles sobre cada ciudad, cada edificio, todas las muestras de admiración que el Rey despertaba, más aún cuando se unió desde el Oeste el príncipe que salvó su reino. Vale decir que se demoraron felizmente en llegar a su destino.
La ciudad de Istafanu, antigua enemiga ahora reconstruída y sumada a su reino, abrió sus puertas entres pétalos de flores, fiesta y música. Fueron días de felicidad, explicaciones, reencuentros. Las ciudades que la guerra había destrozado aparecían radiantes y plenas de vida. Mdrez no pudo sino admirar el desempeño de su hija, y sintió extrañeza por las preocupaciones que había albergado cuando era una niña. No habían seguido su visión de la vida, y a veces se lo había reprochado en silencio. Pero estaba equivocado. Visitó otras ciudades, recibió nuevos homenajes, y un día, el día de la nueva separación llegó. Mdrez se sentía cansado, y pensó que quizá la próxima vez en que los vería de nuevo y juntos fuera en torno a la cama de un anciano enfermo. Pero esta vez no quiso sino disfrutar de cada momento con ellos, y cuando la separación llegó, la emoción estaba de parte de sus hijos. El príncipe no encontraba palabras, y la princesa lloraba y sonreía. Más tarde, cada uno siguió hacia su misión, planificar una defensa, reconstruir una ciudad, gobernar un reino.
Pasaron los años.
Cierto día, tras el breve paseo que sus piernas fatigadas le concedían y sentado en una silla de la biblioteca, ojeando algunas historias de civilizaciones remotas, recibió un anuncio; un súbdito suplicaba verlo, y añadía que ya habían hablado antes, hace mucho tiempo. Mdrez raramente negaba una audiencia. Pero no esperaba que el antiguo augur, alto y enjuto, con la barba y las sienes ya plateadas, los ojos más hundidos pero su misma sonrisa, volviera a verlo. A veces había pensado en su predicción, pero se le había ido olvidando. De cualquier manera, siempre sería grato tratar con él. Le indicó que se sentara junto a él y le mostró sus volúmenes, orgulloso. La conversación se demoró entre noticias de los pueblos de las montañas y la explicación de fenómenos extraños, como aquellos en los que el sol parecía oscurecerse para volver a nacer de la que hablaban los antiguos. El cielo fue nublándose, y al fin, antes de retirarse a sus aposentos, el Rey quiso saber su futuro, y sobre todo, si había sufrido ya esas heridas que le otorgarían la sabiduría.
El adivino le respondio: “En cada corazón se interpretan los designios de la naturaleza de distinta forma. Pero por lo que hemos hablado esta tarde, sé que sufriste por tu hijo cuando partió a luchar, te entristeciste por la partida de tu hija, y no confiaste mucho en ellos. No eran lo que tú hubieras deseado, pero ahora sabes que estás orgulloso y feliz de ellos. Así que la primera herida del miedo a la guerra te enseñó que no es bueno sufrir por aquello que el destino no ha provisto aún. La segunda fue otra separación, la del miedo a la soledad y la falta de confianza. Y has aprendido que aprender es siempre equivocarse, caer, recordar lo que no sabes. La tercera herida se refiere al suceso doloroso que siempre acompaña al Rey más poderoso o al cabrero más humilde. Mi querido y resplandeciente Rey, para las cosas que de verdad importan…siempre se aprende demasiado tarde”
El adivino, cuyo nombre no menciona la crónica, lo que hace especular a ciertos eruditos sobre su autoría, pasó algunos días en conversaciones con el rey, en la que trataron la sabiduría de los pueblos que no recopilaban sus conocimientos en pergaminos, el lenguaje de las aves, los seres de las cumbres de las montañas, las leyes de los caminantes del desierto y las leyendas de los seres del río que atravesaba gran parte del reino. El rey organizó una cena en su honor, y el adivino partió a la mañana siguiente. Mdrez lo vio partir desde sus jardines, con su cayado y su andar lento pero decidido contra el sol que oscurecía su silueta y hacía refulgir las cantarinas fuentes de sus jardines de distintas alturas, como cascadas doradas y arcoiris.
Los relatores cuentan que Mdrez vivió más años rodeado del amor de su pueblo y los suyos. Sus hijos hicieron prosperar su reino, y fueron felices en la valentía y la bondad, como su padre lo había sido en la sabiduría. Y a partir de su reinado, el país fue languideciendo, sufriendo al acoso de sus vecinos. Lamentablemente, las fuentes parecen basarse en unos pocos textos y los palimpsestos encontrados sugieren que quizá se trata de una historia común a muchas culturas, aunque la falta de datos de algunas épocas y territorios hagan defender aún a varios investigadores la veracidad histórica del gran Rey Mdrez y sus hijos Arslum y Yauntiai. Leyenda o historia, a este explorador le pareció que merecía ser contada, y que quizá encierra algún detalle valioso para algún lector que se aproxime a este humilde relato. Y para que conste, así lo manifiesta y lo deja escrito.
La foto es de un parque de atracciones disney. También venía en la caja del vinilo... ;PP
Era Jalogüin en la calle, pero antes de salir a ver ese festival insertado en nuestra tradición a través del poder blando estadounidense y las ganas de fiesta, cervezeávamos y jugábamos a juegos adolescentes de beber rápido, desinhibirse y tontear, adaptados a nuestra edad cada vez más respetable y ay, menos propensa a hacer el tonto. Con lo divertido que es. Y así, disparatando, íbamos cambiando de temas, y acabamos en un concurso de dibujo, sólo nos faltaban los folios y las pituras, con las mejillas y las manos pintarrajeadas, como los babis.
El concurso trataba de dibujar LA VERDAD, con mayúsculas. Nos pusimos a ello, pero al final los dibujos se hicieron con palabras y discusiones (no lo lamento, soy el peor dibujante del mundo, cualquier ser vertebrado tiene más talento que yo para eso), así que nos contamos que haríamos, y luego discutimos sobre la verdad. Las 4 propuestas eran un hombre y una mujer desnudos con un árbol, dos planetas tierra frente a frente, el segundo desolado y un interrogante, una persona cargando una piedra en un túnel esperando a salir de él para liberarse y una página en blanco.
¿Y qué es la verdad? Poncio Pilatos, como cada persona antes y después de él se ha hecho esta pregunta, me parece. Y puede que la discusión acabe derivando en un tema lingüístico, así que me voy a la RAE:
verdad.
(Del lat. verĭtas, -ātis).
1. f. Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente.
2. f. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
3. f. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna.
4. f. Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente.
5. f. Cualidad de veraz. Hombre de verdad
6. f. Expresión clara, sin rebozo ni lisonja, con que a alguien se le corrige o reprende. U. m. en pl. Cayetano le dijo dos verdades
7. f. realidad (‖ existencia real de algo).
Y me acabo dando cuenta de que el concepto de verdad es demasiado amplio para ponerse a discutirlo o dibujarlo, sin más. Pero el juego debe prevalecer, así que yo, contra la oposición de algunos amigos, reconozco que de esas definiciones no puedo defender que haya algo verdadero siempre y en todo lugar. Pero, lo creo. Casi todo es relativo, concedido, pero debe haber algo que sirva de soporte a todas esas relatividades, un marco de conformidad universal a partir de las cuales organizamos nuestras discrepancias. O no, en estos temas es difícil convencer o ser convencido. ¿Hago trampas si digo que siempre sería malo tirar a un recién nacido a la basura para que muriera, en todo momento y lugar, por ejemplo? Ahí lo dejo, no digo nada y os lo digo tó. Otras veces, la verdad es poliédrica, obviamente, para mi la lucha por la felicidad que nuestro instinto impone en un mundo regido por el azar y distintas leyes de las que ingenuamente fija nuestro anhelo es una verdad. Pero tan matizable y rebatible, que para evitarlo, sólo puedo expresarlo con un magistral dibujo, ya de por si pinto mal, pues con el paint ni os cuento...
No sé dibujar. Una verdad irrebatible. Y bueno, aquí no hay apenas opinión ni algo que quiera decir, más que un inmenso interrogante, que nunca podrá ser solucionado pero que es humano tratar de aclarar mínimamente, a saber, ¿existe la verdad? ¿cómo la expresariaís, o dibujariaís? ¿Por qué pierdes el tren si corres, pero si no corres lo hubieras cogido, de haber corrido? Podeís dibujarla y enlazarla, si sabeís como se hace, yo no tengo ni idea, pero si lo conseguís os la subo a la entrada ;P
Y poco más, esta entrada es una pregunta sin mucha respuesta, pero hay una verdad difícilmente discutible. Intentar hacer cosas divertidas es cool, y hacer el tonto, privilegio de los elegidos. Así que animaos, dibujad, con palabras o programas informáticos del pleistoceno, y despejadme un poco este mar de dudas que me asola, si os place. Gracias de antemano, como dice Rajoy. El futuro de esta entrada está en vuestras manos, y será vuestra. Sólo faltaría que me pagaran por esto, y ya sería la leche en verso. Espero vuestras opiniones, dibujos o dibujos con palabras, serán un honor. ¡A trabajar!, que el puente ya se acabó y hay que volver a los deberes "cada uno lo intentaaaa a su maneraaaa/cada uno que cante lo que quieraaaaaaaaa" :)
PD: Lo de Halloween es una tontería, pero supongo que hay peores excusas para estar de fiesta y beber...