En aquel tiempo
parecías una personas segura de ti misma.
Tras aquella barra entre el humo y el ruido
como una diosa primordial
ofrecías favores o negabas sortilegios a multitudes implorantes.
Pero ahora ya ha pasado el tiempo
y es demasiado tarde.
Hasta la vista, y que nos quedemos ciegos.
¿A qué viene esta chorrada? Pues a que sigo construyendo un disco para mí y apara vosotros y me da cosica no poner nada de mi cosecha. La segunda canción de un disco recopilatorio personal debe estar alejada de la primera, opino, para dar la impresión de que todo cabe dentro de ella, y posteriores posibles excentricidades tengan mejor encaje. Cambiamos pues, de tempo, estilo e idioma. Llamadme obsesivo si quereís, piropeadme, mejor.
Así que vamos con la segunda canción del disco, una versión de esta canción de los Stones que trata del recurrente tema rockero de la mujer idealizada como una diosa que es cruel y luego recibe su némesis, se hunde, y para colmo, le dedican una canción rencorosa. Su letra original, traducida, sería more or less algo así:
Cuando estés ahí sentada
En tu silla tapizada de seda
Hablando con alguno de los ricos que conoces
Bueno, espero que no me veas
Con mi andrajosa compañía
Sabes que nunca pude estar solo
Bájame, pequeña Susie, bájame
Sé que te crees la reina del "underground"
Puedes enviarme flores muertas cada mañana
Envíame flores muertas por correo
Envíame flores muertas a mi boda
Y yo no olvidaré poner rosas en tu tumba
Bien, cuando estés sentada cómodamente
En tu Cadillac color rosa
Haciendo apuestas para el Kentucky Derby Day
Yo estaré en la habitación de mi sótano
Con una aguja y una cuchara
Y otra chica puede hacer desaparecer mi dolor
Bájame, pequeña Susie, bájame
Sé que te crees la reina del "underground"
Y puedes enviarme flores muertas cada mañana
Enviarme flores muertas por correo
Enviarme flores muertas a mi boda
Y yo no olvidaré poner rosas en tu tumba
Así podeís compararla con la letra de la versión que nos ocupa y ocupa el segundo surco, Flores muertas del grupo de rock madrileño Desperados, el tipo de grupo rockero y con actitud, Bourbon y rockabilly que uno imagina en esa época, como si fueran de Manchester o New Jersey, mismamente. Una banda llena de fuerza y chulería rockera carabanchelera (el disco dónde se inserta este tema figura un spaguetti western y se titula "Por un puñado de temas") y del que salió una de las grandes guitarras del rock en español, Guille Martín, fallecido en 2006.
Sin más preámbulos, poneos vuestras chupas de cuero, o pantalones rotos, o lo que se llevara (yo era un niño y no sé muy bien), entrad en el garito, cuidado con las escaleras, hay una oscuridad espesa de humo y empiezan los primeros acordes de la canción. Damas y caballeros, tíos y tías, con todos vosotros...